Los resultados sorprenden: algunas bebidas hidratan más que el agua. La leche desnatada tiene un BHI de 1,58, la más alta de la lista, seguida de la leche entera (1,50) y la solución de rehidratación oral (1,54). Esto se debe a que los electrolitos, las proteínas y la lactosa de la leche ralentizan el vaciado del estómago y favorecen la retención de agua. En cambio, la cerveza tiene un BHI inferior al agua, porque el alcohol suprime la hormona antidiurética y aumenta la eliminación de líquidos.
Otros líquidos, como el café, el té, los refrescos de cola y las bebidas isotónicas, hidratan igual que el agua. Aunque la cafeína tiene un efecto diurético, en dosis normales no es suficiente para deshidratar. El estudio de 2021 confirmó que los electrolitos, especialmente el sodio, son el factor que más contribuye a la retención de agua, seguidos de los carbohidratos y las proteínas.
Para la hidratación diaria, el agua sigue siendo la mejor opción por su accesibilidad y bajo aporte calórico. Sin embargo, en situaciones de calor intenso o ejercicio prolongado, se puede añadir una pizca de sal al agua o consumir leche para retener mejor los líquidos. La cerveza, en cambio, no es recomendable para hidratarse, ya que produce un efecto contrario.