En 2013, hubo un accidente grave en Santiago de Compostela. Después, Adif, la empresa de trenes, quiso mejorar la seguridad. Creó un departamento de seguridad con mucho poder. Pero en 2025, ese departamento perdió importancia. Algunos expertos dicen que esto es un problema. También hay retrasos en las inversiones y el servicio al cliente es peor.
En enero y octubre de 2026, hubo dos accidentes mortales en la alta velocidad. Muchas personas murieron o resultaron heridas. Los expertos creen que la presión sobre los trabajadores es muy alta. Un operario dio una orden errónea a un maquinista. Detrás de ese error humano puede estar la presión por los retrasos. El Ministerio de Transportes tendrá que explicar muchas cosas.