Bañares dice que los tres operadores, Renfe, Iryo y Ouigo, trabajan muy bien. El fallo está en no separar la política de la gestión. Gómez-Pomar piensa que la alta velocidad crea empresas que trabajan en todo el mundo. Alfaro cree que es un éxito para el territorio y la marca España. Barrero dice que el debate no es sobre el modelo, sino sobre cómo planificar y mantener.
Los expertos piden medidas inmediatas. Primero, la seguridad. Segundo, el beneficio de los usuarios. Tercero, más capacidad. Cuarto, pensar en el ciclo de vida. También quieren un pacto de Estado entre los partidos. Proponen una ley nueva en memoria de las víctimas. Para ellos, la alta velocidad necesita una gestión profesional y estable.