Los ingresos también han crecido mucho. Entre enero y junio, los ingresos fueron de 4.251 millones de euros, un 24% más que en el mismo periodo. Si se anualizan los números de este ejercicio, cada trabajador aporta 1,7 millones de euros en ingresos y 0,82 millones en ganancias. Estas dos magnitudes son muy importantes en el sector, aunque muchos bancos no las hacen públicas porque no desglosan la plantilla de banca de inversión en sus cuentas.
JPMorgan, el gigante mundial y número uno del sector, sí publica sus ratios. Tenía 94.563 empleados en el negocio a cierre de 2025, con una media de 714.000 euros en ingresos y 253.000 euros en beneficios por empleado. Santander está muy cerca de esas métricas: tiene 13.313 trabajadores en su división de Corporate & Investment Banking y cada profesional genera 718.000 euros en margen bruto y 262.000 euros en ganancias. BNP Paribas, en cambio, está muy por debajo: ingresa 450.000 euros por cada uno de sus 42.014 empleados y gana menos de 180.000 euros por trabajador.
BBVA asegura que la clave está en su presencia global, su capacidad para cubrir las necesidades de las grandes empresas en todos los mercados donde están, su fortaleza en las operaciones transfronterizas y sus soluciones a medida de financiación estructurada. También son decisivos los mercados donde se encuentra, con posiciones en Europa, Latinoamérica y Turquía, y el crecimiento que ha emprendido en Estados Unidos y Asia. La rentabilidad que genera la banca de inversión está detrás de este impulso para ganar masa crítica, sobre todo porque las ratios de la división son muy superiores a las del grupo.