El nuevo plan de Santander es convertir todas sus posesiones en Estados Unidos en una máquina de trabajo conjunto que lime las diferencias, utilice plataformas conjuntas, unifique tecnologías, reduzca costes y mejore la eficiencia. La meta es generar unos beneficios anuales de 150 millones de dólares una vez completada la fusión de las entidades legales que se decida unir en el proceso, según señalan fuentes financieras.
Las ganancias procederán de distintas eficiencias y entre ellas también se contabilizan las de financiación, que ya se han comenzado a generar desde el lanzamiento de Openbank. La captación de depósitos ha permitido reducir la necesidad de apelar al mercado mayorista en Estados Unidos, con el consiguiente ahorro. Llega con 10.000 millones de dólares en liquidez en el bolsillo que también ayudarán a recortar la factura de financiación y con la intención de incorporarlo a Project Unity para impulsar las ganancias.
Santander ha estimado unas sinergias de costes por la integración de Webster de 800 millones de dólares y son independientes a las que quiere conseguir con su proyecto de unidad. Lo que hará Webster es ampliar las posibilidades de que los beneficios se incrementen. Una de las consecuencias que se esperan de esta estrategia es la mejora de la rentabilidad.
Santander tiene un objetivo de retorno sobre capital tangible (ROTE) en Estados Unidos del 18% en 2028 y esa meta se mantiene, pero la esperanza es que las iniciativas que está tomando le permitan adelantar esa fecha, según ha comunicado a algunos analistas. La dirección ha indicado que está trabajando para alcanzar antes ese nivel, asegura Barclays en un informe.
La rentabilidad buscada en Estados Unidos está por debajo de la del grupo. Santander se ha comprometido a superar el 20% de ROTE en 2028 para todo el banco. Pero eso incluye países como España, donde el retorno ya era del 26,2% a cierre del primer semestre. EEUU está muy lejos de esa cota, con un 13,2%, así que llegar al 18% supone un reto importante.